Una terapia experimental dirigida a la red SCAN logró más del doble de mejoría de los síntomas en un pequeño grupo de pacientes con párkinson, enfermedad que se caracteriza por la hiperconectividad (lado izquierdo de la ilustración) entre SCAN y la subcorteza cerebral. Crédito: Sara Moser/Facultad de Medicina de la Universidad Washington en San Luis (Estados Unidos).

El párkinson, un trastorno neurodegenerativo que afecta a más de diez millones de personas, cuenta hoy con tratamientos que alivian los síntomas, pero no logran frenar su avance. Sin embargo, un estudio reciente publicado en Nature propone un cambio de paradigma al identificar que la red de acción somato-cognitiva (SCAN) desempeña un papel crítico en la enfermedad.

Esta investigación, liderada por el Laboratorio Changping de China y la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, redefine la base neurológica de la patología y abre la puerta a terapias mucho más precisas.

Puente entre el pensamiento y la acción

Descubierta originalmente por el investigador Nico U. Dosenbach en 2023, la red SCAN se localiza en la corteza motora. Su función principal es actuar como un puente: traduce los planes cognitivos en movimientos físicos y procesa la retroalimentación de dichas acciones.

El estudio revela que el párkinson no se limita a los ganglios basales, como se creía tradicionalmente, sino que se caracteriza por una hiperconectividad anómala entre la SCAN y el subcórtex (zona encargada de las emociones y el control motor).

Resultados de la terapia dirigida

La investigación demuestra que actuar directamente sobre esta red mejora significativamente los resultados clínicos.

Al aplicar Estimulación Magnética Transcraneal (EMT) de forma personalizada sobre la SCAN, los científicos lograron resultados prometedores.

En un grupo de prueba, los pacientes tratados específicamente en la SCAN mostraron una mejoría de síntomas que duplicó la de aquellos estimulados en áreas cerebrales adyacentes.

La terapia no invasiva alcanzó una tasa de respuesta del 56% en solo dos semanas, frente al 22% del grupo de control.

Según Dosenbach, modular la actividad de la SCAN no solo trataría los síntomas, sino que podría ralentizar o incluso revertir la progresión de la enfermedad.

Hacia un tratamiento temprano y no invasivo

Este hallazgo sugiere que el párkinson es, fundamentalmente, un trastorno de la red SCAN. Al normalizar la comunicación entre esta red y el subcórtex, se logra estabilizar el circuito responsable de planificar y coordinar acciones.

La ventaja de este enfoque es la posibilidad de intervenir mediante neuromodulación no invasiva en etapas mucho más tempranas, evitando las complicaciones de cirugías como la estimulación cerebral profunda.

Aunque se requiere más investigación para desglosar cómo cada componente de la SCAN afecta a síntomas específicos (como el sueño o la digestión), este avance sienta las bases para una medicina personalizada de alta precisión en neurología.

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