
En ríos caudalosos, lagos turquesa y glaciares de Aysén —una de las zonas más extremas de Chile—, el presidente Gabriel Boric defendió políticas públicas «de largo plazo» para regiones aisladas, instando a «potenciar su desarrollo» en una gira patagónica, su última antes de ceder el poder a José Antonio Kast el 11 de marzo.
«Deslumbrado y sobrecogido» por la Carretera Austral —arteria de grava y asfalto desde 1976—, Boric inauguró mejoras viales (Ruta 7 en Cochrane), hospital, centro rural y recursos policiales. Aysén, con 100.000 habitantes, es turística pero con «menos km pavimentados» del país.
Desde Cochrane y Puerto Río Ibáñez, reclamó saldar «deuda estatal» en conectividad. Destacó Lago General Carrera —segundo más grande de Sudamérica, con Capillas de Mármol— y localidades como Chile Chico.
Reactivó obras detenidas: pavimentos, puentes, agua potable, aeropuertos, puertos lacustres, salud y educación. Firmó Plan de Zonas Extremas para Aysén, convirtiendo medidas temporales en permanentes —promesa de 2022—.
Oriundo de Magallanes, combatió centralismo santiaguino: «Se pierde soberanía y bienestar». Recordó visita histórica al Polo Sur (2025), primera de latinoamericano.
«Democratizar el territorio: mayoría inexplorado. Quienes venimos de extremos sabemos que allí se hace patria», concluyó Boric, llamando a no postergar estas zonas.
¡Síguenos en nuestras redes sociales y descargar la app!








